El guionista Koldo Azpitarte y el dibujante Mikel Bao convierten el importante legado de la escuela de Santiago Ramón y Cajal, el mayor neurocientífico de la historia de la humanidad, en una apasionante novela gráfica.

Años antes de la fecha que suele considerarse el final de la dictadura franquista en España, el régimen propició un cierto aperturismo motivado, interesadamente, por “parecer” un país democrático ante los ojos del creciente turismo y las inversiones extranjeras. Fue así como en 1971, Enriqueta “Kety” Lewy, la protagonista de Relaciones peligrosas, regresó a España después de tres décadas en el exilio.

Kety Lewy fue la secretaria del Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal desde 1926 hasta la muerte de tan notable científico en 1934, aunque ella prefería presentarse como su bibliotecaria, ya que gran parte de su trabajo fue traducir sus textos científicos y ordenar su biblioteca. Sorprendente figura femenina prácticamente desconocida, como apunta incluso el respetado autor Jaime Martín en el prólogo que abre Relaciones peligrosas asistimos a lo largo de estas páginas al discurrir de la vida de Kety Lewy, en presente y pasado (a través de medidos y oportunos flashbacks, uno de los muchos aciertos de los autores en esta obra).

Kety Lewy fue además hermana de Irene Falcón, la más estrecha colaboradora de Dolores Ibárruri, “la Pasionaria”. Tras la muerte del maestro Cajal, en 1936, Kety se afilió al PCE. Forzada al exilio tras la guerra, viajó de París a Moscú, donde trabajó como secretaria de José Díaz, secretario general del PCE, y junto a su hermana Irene en Radio Estación Pirenaica. Represaliada en 1949 junto a su hermana Irene por el régimen estalinista, debido a la relación de Irene con Bedřich Geminder, jefe del Departamento Internacional del Secretariado Central del Partido, los estudios de ambas de Cultura China les permitieron trasladarse a China en 1955. Allí Kety trabajó en Radio Pekín hasta 1960.

Gracias a su trabajo de traductora en congresos (como el de 1966 en Zúrich), Kety creó nuevos lazos con científicos de la España franquista que ayudaron a que pudiera volver del exilio, recuperando además a su regreso su plaza en el Instituto Cajal, ya denominado CSIC. Su labor como articulista para publicaciones como Arbor y su estrecha relación con Ramón y Cajal la condujeron de forma natural a escribir el libro Así era Cajal para la colección Austral. Y ese es el largo viaje que recorren las más de 200 apasionantes páginas de Relaciones peligrosas.

Definida como “obra de ficción” por sus autores, el divulgador y guionista Koldo Azpitarte y el dibujante Mikel Bao, Relaciones peligrosas aprovecha la asombrosa trayectoria vital de Kety Lewy para adentrarnos en la memoria histórica de nuestro país pero, sobre todo, en la poco conocida y apasionante historia de la ciencia española y las complejas relaciones de un puñado de científicos que fueron figuras reales de la neurociencia española y mundial. Alrededor del padre fundador de la neurociencia española, destacaron algunas de las figuras más importantes de la que se conoció como “Escuela de Cajal”, cuyas aportaciones conoceremos a lo largo de la obra: Gonzalo Rodríguez Lafora, José María Villaverde, Sixto Obrador Alcalde, Juan José López Ibor, Carlos Castilla del Pino y tantos otros grandes neurólogos y neuropsiquiatras.

Pero, aún más sorprendente, Relaciones peligrosas nos descubre y recupera el legado y el nombre de Pío del Río Hortega, célebre por su descubrimiento de la neuroglía y microglía y candidato al Nobel en 1929 y 1937, galardón que nunca recibió pese a la extraordinaria relevancia de sus descubrimientos. Exiliado en París y luego en Oxford durante la Guerra Civil, con el avance de la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Buenos Aires, donde vivió desde 1940 hasta su fallecimiento. Muchos especulan que la condición de Pío del Río Hortega como republicano de derechas y su supuesta homosexualidad hicieron que fuera ignorado por unos y otros.

Y esa es la segunda gran clave de esta deslumbrante novela gráfica, tras su detallada y documentada reconstrucción de tan convulso periodo histórico. Porque los personajes de Relaciones peligrosas, elaborados con portentosa objetividad, nos muestran que, enfrentados a las relaciones humanas, con sus virtudes y defectos, los bandos separados por ideologías eran capaces de ceder a la envidia y al sectarismo por encima de la cooperación o el bien comun de los enormes logros científicos de aquellos años.

Relaciones peligrosas es un sentido y respetuoso homenaje en viñetas a la extraordinaria contribución de Ramón y Cajal y la de tantos otros científicos españoles a la neurociencia mundial. Y a partir de la trayectoria real de Kety Lewy, Koldo Azpitarte y Mikel Bao tejen una narración gráfica donde la intriga política nos hace recordar, descubrir y aprender de la primera a la última página.
21 de octubre de 2026