El guionista Laurent Hopman y el dibujante Renaud Roche emulan el éxito de George Lucas en un segundo episodio sobre una de las sagas de películas más populares de toda la historia del cine.

A semejanza del éxito arrollador que supuso La guerra de las galaxias para George Lucas, que le hizo entender de inmediato el potencial comercial de crear una franquicia, la respuesta de público y crítica al primer episodio de Las guerras de Lucas, la apasionante y sentida novela gráfica creada por el guionista Laurent Hopman y el dibujante Renaud Roche, también tiene continuación y llega a España gracias a Norma Editorial.

El primer libro de Las guerras de Lucas vendió más de 100.000 ejemplares solo en Francia, obtuvo el premio FNAC/France Inter 2024 y el premio France Info 2024 al mejor cómic documental y ha sido traducido a 19 idiomas en todo el mundo, llevando la historia de George Lucas en viñetas desde Japón hasta Estados Unidos, pasando por España, Brasil y Taiwán. Pero, como todo fan de La guerra de las galaxias sabe, la primera película fue apenas el inicio de un viaje que, casi 50 años después, se mantiene más vivo y vigente que nunca en la cultura popular. Nueve películas, decenas de series, spinoffs, cómics, libros y merchandising son el resultado de una visión que, como nos cuentan en este Episodio II Laurent Hopman y Renaud Roche, se originó tras el éxito de la primera película de la saga.

Lo impensable es que, tras todas las complicaciones, desastres, retrasos y problemas que Hopman y Roche nos contaron en Las guerras de Lucas, éstas fueron apenas el prólogo para el verdadero calvario que supuso la producción y rodaje de El Imperio Contraataca, que es lo que nos relata este igualmente apasionante Episodio II que ahora se publica. Este segundo libro se inicia, como el primero, con un accidente automovilístico, aunque en este caso el del actor Mark Hammill, que tuvo lugar cuatro meses antes del estreno de La guerra de las galaxias. El resultado, tras siete horas de cirugía facial y cuando aún era impensable hacer una secuela de la película, fue que el intérprete que daba vida al personaje de Luke Skywalker recuperó parte de su aspecto pero dejó la frescura angelical de su rostro en el asfalto de una autopista.

Y pese a todas las dificultades, llegó el éxito masivo y Hopman y Roche retoman la biografía de George Lucas en ese preciso momento en el que, por primera vez en mucho tiempo sin presiones económicas, el director se planteó comprar el que sería el rancho Skywalker y convertir La guerra de las galaxias en franquicia, financiándola con las ganancias de los productos derivados. Decidido incluso a delegar la dirección de las próximas películas, Lucas llegó a imaginarse como mero productor boyante y cineasta sólo por placer, hasta el punto de que gran parte de Las guerras de Lucas. Episodio II se centra en sueños tan sencillos y humanos como anteponer al fin su vida familiar con su esposa, la montadora de cine Marcia Lucas, a todo lo demás.

Lo mejor de Las guerras de Lucas. Episodio II es que Hopman y Roche vuelven a enganchar desde la primera viñeta de este cómic con su apasionada forma de narrar con la precisión de un director de cine de montaje perfecto a partir de toneladas de información. La creación de Lucasfilm; la de Black Falcon, gestora de las licencias y merchandising; la apertura de la primera galería de arte dedicada al cómic... Y al fin, el inicio del guion que daría origen a El imperio contraataca y que George Lucas delegaría en Leigh Brackett, una novelista de ciencia ficción considerada como la reina de la space opera. Además de todo lo que vino después: como convencer a su antiguo profesor de cine, Irvin Kershner, para que se convirtiera en director de la secuela; recuperar al brillante equipo de producción que hizo que la primera película triunfase, a los genios de los efectos especiales que formaron ILM o lograr lo propio con todos los actores y actrices insustituibles, desde Mark Hammill a Carrie Fisher, pasando por Harrison Ford, Anthony Daniels, David Prowse, Kenny Baker a Peter Mayhew.

Incluso en los detalles que podrían parecer más tediosos, Hopman y Roche escogen los mejores momentos reales (la creación de Yoda o la de los famosos AT-AT o criaturas como el Tauntaun y el temible Wampa del planeta Hoth) para contarnos con precisión y sin restar ritmo a la narración infinidad de detalles y anécdotas que seguro incluso los aficionados a la saga desconocían. Y todo dibujado con tal dinamismo y fuerza que resulta imposible abandonar la lectura. El nivel técnico del ágil dibujante Renaud Roche es capaz de dotar a sus dibujos de realismo cuando es preciso, recreando escenas y personajes de La guerra de las galaxias como fan incondicional, retratando de nuevo una galería de caras mundialmente conocidas y todas reconocibles gracias a sus dibujos.

Afortunados de asistir al relato de un rodaje que se convirtió en una pesadilla aún mayor que los contratiempos de la primera película, Las guerras de Lucas. Episodio II nos cuenta el calvario que supuso la producción de El Imperio Contraataca, con sus dramas, conflictos y accidentes inesperados durante todo el rodaje, a través de innumerables revelaciones. Al mismo tiempo, y como ya anunciara su guionista al concluir el primer libro, incluye un inesperado interludio en el que el también director Steven Spielberg hace acto de presencia para coprotagonizar con Lucas la creación de otro mito del cine fantástico: Indiana Jones.

De nuevo rigurosos y fieles a los hechos a partir de una documentación exhaustiva y a la vez minuciosa, Las guerras de Lucas. Episodio II se convierte en este caso en una exploración dibujada sin precedentes de la creación de El imperio contraataca. El cómic nos recuerda que, para dar vida al que sigue siendo el sueño de millones de personas, George Lucas tuvo que afrontar nuevamente problemas económicos, de ideas, de tiempo… aunque con final feliz, como sabemos ahora.
19 de marzo de 2026