Bernardo Muñoz y Alcante suman talentos en una historia de hazañas bélicas y represión sexual, que llega a las librerías de la mano de NORMA Editorial

Entre 1994 y 2011, en el ejército estadounidense regía una ley que bajo el lema Don’t ask, don’t tell [No preguntes, no cuentes] prohibía a sus miembros mostrarse como abiertamente homosexuales. Tras su derogación por el presidente estadounidense Obama, el guionista belga Alcante concibió la idea de narrar una historia de amor entre hombres en un conflicto armado, por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial. El español Bernardo Muñoz sumó su dibujo al proyecto, y el resultado es una de las novelas gráficas más impactantes de los últimos años, G.I. Gay, que llega a las librerías bajo los auspicios de NORMA Editorial.

En septiembre de 2011, el año de la derogación de aquella ley represiva, dos periodistas visitan a Alan Cole, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, para recoger su testimonio. La cámara empieza a grabar y la memoria del anciano se activa, remontándose a 1941, cuando Estados Unidos entró en guerra tras el ataque japonés a Pearl Harbor. En ese momento, Cole era un joven psiquiatra del ejército, encargado de atender a los soldados afectados de estrés postraumático. Comprometido con Sue, una joven de buena familia, siente la presión de su suegro, héroe de la Primera Guerra Mundial que exige que sea “un hombre de verdad”, y a pesar de estar exento por su condición de médico, acaba alistándose y es enviado a un campo de entrenamiento de marines en San Diego.

Allí debe evaluar a los nuevos reclutas y descartar a aquellos que pudieran representar un riesgo para la disciplina militar. Entre ellos, los homosexuales, perseguidos con dureza en una época en la que se les veía como enfermos o como potenciales corruptores de sus compañeros. Su encuentro con Merle, un soldado con cierto descaro y seguro de sí mismo, dará un giro definitivo a su vida y le revelará su propia homosexualidad soterrada.

Con un guion del creador de La Bomba que huye del morbo para abordar el tema con enorme sensibilidad, humanidad y realismo, G.I. Gay es una lección magistral de indagación psicológica, documentación histórica y talento narrativo, todo ello puesto al servicio de una historia extraordinaria en el género del cómic bélico.

“No buscaba transmitir un mensaje en el sentido estricto”, concluye Alcante en una entrevista con el portal ActuaBD. “No quise escribir un manifiesto sobre la homosexualidad ni sobre su aceptación en el ejército. Mi objetivo era, ante todo, contar una historia de amor en un contexto militar con personajes homosexuales. Para mí, lo que realmente importa son la historia y los personajes”.
11 de marzo de 2026