UNA PEQUEÑA CLASE DE HISTORIA SOBRE YONA, PRINCESA DEL AMANECER

Queda nada y menos para que los dos primeros tomos de Yona, princesa del amanecer salgan a la venta, y hemos pensado que estaría bien ofreceros algunos pequeños detalles para que podáis disfrutar mucho más de la trama… ubicándoos un poco mejor en el contexto histórico.

Seguro que muchos ya sabéis que la historia de Akatsuki no Yona se desarrolla en un encuadre local y temporal distinto de al que muchos mangas actuales nos tienen acostumbrados. Y aunque claro está que se trata de una historia de ficción, es evidente que su autora, Mizuho Kusanagi, se ha inspirado en una época histórica real que, además no se desarrolló en Japón, sino en Corea.

Aunque la verdad es que deducir el país en el que transcurre la historia de Yona no es algo especialmente complicado, principalmente si nos fijamos en las ropas y los nombres de los protagonistas, localizar el período en el que se desarrolla es algo más complejo, más aún si no tenemos mucha idea de historia de Corea (lo que, no os preocupéis, es bastante normal en este país). Sin embargo, ¡que no cunda el pánico! El Equipo Manga de Norma Editorial está aquí para ofreceros en exclusiva una clase de historia “yonática” que esperamos que os sirva para entender mejor el desarrollo de la trama y el porqué de las acciones de los personajes de esta fascinante historia de amor, reconquista y resarcimiento.

Tras haber consultado tomos y tomos de enciclopedias y haberle dedicado unas cuantas horas de nuestras vidas a desentrañar el misterio (no, en verdad ha sido bastante más fácil que eso… 😅) hemos llegado a la conclusión de que la ficción de Yona se basa en el período de los Tres Reinos de Corea, que tuvo su inicio en el año 37 a. C. y se prolongó hasta el 668 d. C., cuando se llevó a cabo la primera unificación de la península de Corea (que, por otra parte, duró poco, ya que China acabó conquistando parte del territorio). De hecho, si nos fijamos en los mapas que aparecen en el manga y los comparamos con los reales, es fácil darse cuenta de que las formas del reino de Kôka (de donde es originaria Yona) y las de sus reinos colindantes Sei y Xing están inspiradas en los mapas de los reinos de Goguryeo (que sería el equivalente a Kôka, por ser el más poderoso e importante), Baekje y Silla, los Tres Reinos originales. Asimismo, cabe destacar también que la organización interna del militarizado reino de Goguryeo se basaba en cinco ejércitos distintos, por lo que la manera de dividir políticamente el territorio en Yona, princesa del amanecer en cinco tribus parece tener claras reminiscencias a estos.

Otro hecho en el que quizás algunos de vosotros no hayáis reparado pero que nos ayuda a corroborar nuestra hipótesis es el tipo de vestimenta que usan tanto Yona como el resto de personajes. Si os fijáis bien, veréis que nada tiene que ver con la ropa “clásica” con la que identificamos a los japoneses. Sin embargo, muchos estaréis pensando “sí, es cierto… pero la verdad es que se parece un montón a la que usaban los chinos”. Y así es. La relación de Corea (y Japón) con China ha sido muy estrecha durante algunos períodos, y la influencia de China sobre ambos estados ha sido muy evidente en algunos aspectos como la lingüística (por ejemplo, el alfabeto chino es de donde beben los kanji japoneses y el hanja coreano, aunque este esté prácticamente en desuso) o ciertas características culturales. ¿Y cómo nos ayuda esto a situar el contexto histórico de Yona? Pues bien, fueron muchos los conflictos que los Tres Reinos de Corea mantuvieron a lo largo de su historia con distintas dinastías chinas, lo que a su vez implicó el envío de tributos recíprocos por parte de ambos en momentos de paz para mantener el statu quo. Esto provocó que existiese un flujo cultural y religioso continuo de China a la península de Corea, que sería evidente en cuestiones como la vestimenta.

Por último, y si nos ponemos a hilar más fino todavía, si nos centramos en la historia del reino de Goguryeo, vemos que a pesar de contar con unos cuantos siglos de estabilidad y esplendor, tuvo un momento de declive que nos recuerda bastante al argumento inicial de Yona, princesa del amanecer. En el siglo VI d. C., concretamente entre los años 553 y 551, Anjang, el monarca en aquel momento, fue asesinado y sucedido por su hermano Anwon, lo que propició una violenta escisión en la aristocracia que se dividió en dos facciones políticas que proponían, respectivamente, un príncipe heredero distinto, lo que provocó amplios desencuentros y una guerra civil. Uy, quizás somos nosotros, pero algo nos dice que esta historia nos resulta un tanto familiar…

Esperamos que con toda esta explicación histórica no os hayáis aburrido demasiado y que estas líneas os hayan servido para poder entender mejor el peculiar triángulo amoroso que le ha tocado vivir a Yona y sus acciones por recuperar el trono que le pertenece y le ha sido arrebatado. Como veis, ¡la historia también tiene su interés! 😉

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