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12 de julio
2012
escrito por Mr. T

Y para empezar el jueves como se merece, la segunda parte de la entrevista que Marisol Hernández le hizo a Mateo Guerrero durante el pasado Salón del Cómic de Barcelona.

Mateo Guerrero, autor de sobra conocido por el mercado español (TuroBeast), empezó trabajando en la revista Otaku de Norma Editorial y se dio a conocer con Crónicas de Mesene. Poco después dio el salto al mercado americano y francés, donde se consolidó como un gran dibujante, con un estilo muy personal y rico en detalles.

A continuación descubriréis sus influencias, guionistas preferidos, cómo Mateo consiguió publicar en Francia con sus propios guiones, muchos más secretos de Turo y unas geniales páginas a lápiz que amablemente nos ha cedido el autor para publicar con esta entrevista.

Mateo, ¿cómo consigues publicar una obra con tu propio guión en Francia? Tengo entendido que es algo bastante difícil para un español.

Como no soy francófono y no soy guionista, siempre he sido un dibujante, lo que tuve que hacer es presentar el guión completo del primer libro y la estructura de la serie completa y luego cruce los dedos y esperé a que el editor entendiese lo que le quería contar. Al final parece que lo entendió, gracias a Dios.

En Turo vemos claros homenajes a El Señor de los Anillos, como una escena que podría llevarnos a las puertas de Moria y algún personaje que podría rememorarnos a Star Wars. ¿Son guiños premeditados?

Lo que comentas de las puertas de Moria, es porque el libro lo empiezo por un chiste, que es colocar una típica escena de grupo de rol entrando en una mina, en unas ruinas, no hay nada más típico en la fantasía que eso y en tres páginas me cargo a todos los personajes. Era una forma de decir, voy a daros lo más típico, pero en tres páginas.

En la siguiente ya me encuentro con Turo y ya empezamos a contar la historia.

Estéticamente está claro que tanto El Señor de los Anillos, como Star Wars son dos referentes estéticos preciosos, que me encantan y no veo la necesidad de huir de ellos.

Hay que buscar tu propio toque, pero es bueno partir de unas estéticas tan depuradas como son las de estas dos sagas.

Algunos de los personajes de Turo, según cuentas en los extras, son personajes que tienes desde hace años. ¿Cómo y cuándo decides tirar adelante el proyecto?

Yo soy de la Línea de la Concepción, que es un pueblo vecino de San Roque, donde se llevan haciendo actos relacionados con el cómic desde hace casi 20 años. En el 2008 me dieron el premio Carlos Pacheco por mi trayectoria y parece una tontería, pero tenía ya 31 años y cuando me di cuenta que me estaban dando un premio por mi trayectoria, me hizo plantearme el tiempo que llevaba trabajando y que llevaba contando las historias de otros guionistas, muchísimo tiempo. Siempre he tenido la inquietud de escribir, pero solo había podido escribir en la etapa de la revista Otaku, al principio y poco más, y decidí que era el momento de intentarlo.

Lo primero que hice fue rebuscar en los cajones de ideas. Procuro siempre ir tomando notas, y encontré alguna historia corta, con algunos personajes interesantes.

Tenía otras historias de otros géneros, pero pensé que como llevaba tantos años haciendo fantasía, prefería saltar con red, es decir, hacer algo en el género que me siento más cómodo.

Después de leerme todas las historias que tenía empezadas y sin acabar di con Turo.

¿Cuántos álbumes veremos de Turo? ¿Cuándo saldrá el siguiente?

La serie van a ser cuatro álbumes franceses, el tercero sale este verano en Francia y el cuarto saldrá al final del invierno. Espero que para el Salón del Cómic de Barcelona del año que viene ya tengamos el segundo tomo, con el tercer y cuarto álbumes franceses, de la mano de Norma Editorial

¿Con qué guionista te gustaría hacer un álbum?

Con muchísimos. Me gustaría Dufaux, las historias que cuenta son muy interesantes, Serge Le Tendre, el autor de La búsqueda del pájaro del tiempo, un autor del que me encantan las historias que hace, Fabien Vehlmann el guionista del Marqués de Anaon, un guionista que me llama mucho la atención lo que está haciendo.

Cambiando de mercado sería muy divertido hacer algo con Chris Claremont o con Alan Davis. También me gusta mucho el cómic de superhéroes.

Casi toda tu obra se centra en el género de fantasía, ¿te gustaría hacer incursiones en otros géneros en solitario?

Claro, me encantaría hacer alguna cosa de género negro, de género histórico o ciencia ficción y espero que poco a poco en los próximos años me pueda quitar la espina de trabajar en otros géneros.

¿En qué proyectos, además de Turo, estás trabajando ahora?

Ahora mismo estoy hablando con varios guionistas franceses para hacer cosas y tengo algún proyecto encauzado, pero de momento no estoy trabajando en ello.

Estoy centrado en terminar Turo, con el que llevo ya tres años y pico, y vamos a intentar acabarlo lo mejor posible.

Y para acabar, ¿qué les dirías a todos aquellos lectores que te son fieles desde tu etapa en Crónicas de Mesene?

Que les agradezco mucho que cada vez que saco un libro se acerquen a ver qué es lo que estoy haciendo y qué es y, que aunque sea un proyecto con otros personajes, que no se sientan defraudados y sigan apoyándome.

Marisol Hernández

10 de julio
2012
escrito por Mr. T

Mateo Guerrero es un autor de sobra conocido por el mercado Español.  Desde sus inicios en la revista Otaku de Norma Editorial, con un marcado estilo manga, hasta su participación en la exitosa serie Crónicas de Mesene, Mateo cosechó un buen número de seguidores en España. Poco después dio el salto al mercado americano y francés, donde se consolidó como un gran dibujante, con un estilo muy personal y rico en detalles.

El pasado Salón del Cómic de Barcelona, se presentó en España su primer proyecto como autor en solitario. Turo cuenta una historia de fantasía, género en el que Mateo Guerrero nada como pez en el agua, y cuenta con las dosis justas de épica, sentido del humor e intriga.

Con la intención de charlar un poco sobre esta nueva faceta profesional, le hemos hecho una entrevista, que lo descubre como una persona amable, humilde y que sobre todo disfruta  de lo que mas le gusta, los tebeos.

Empiezas tu trayectoria profesional en la revista Otaku de Norma  con tan solo 19 años y con Turo publicas tu primera obra en solitario. ¿Cómo describirías tu trayectoria?

De una mejoría lenta. Empecé muy jovencito y tuve que aprender el oficio por el camino y desde entonces hemos intentado ir mejorando poco a poco y creo que lo he ido consiguiendo.

De esa trayectoria, ¿cuáles crees que han sido los momentos claves?

Creo que hay un antes y un después de Crónicas de Mesene, porque fue la serie con la que aprendí el oficio, con la que me puse unos plazos de entrega, trabajé sobre la historia de un guionista y me tuve que adecuar al guión y a la narrativa para poder contar la historia.

Este fue un momento en el que aprendí muchísimo, además en una obra que conectó muy bien con el público. Diría que fue el punto clave de mi evolución.

Si Crónicas de Mesene fue una de tus obras más aclamadas, ¿por qué dejaste de dibujarla?

Porque en España es muy difícil sacar un tebeo que te permita vivir de él y al final de la segunda etapa, tuve que plantearme trabajar para el mercado extranjero y comencé a colaborar para algunas editoriales americanas.

Abandoné la serie con mucha pena, porque eran personajes que me encantaban y todavía Roke y yo tenemos muchas historias que contar sobre esta serie.

¿La retomaréis?

Siempre he mantenido la esperanza de poder volver, aunque hoy en día lo que haría sería volver a contar la  historia de Mesene, más que continuarla donde la dejé.

Pero es algo, que ahora mismo, a corto plazo, veo imposible.

Has trabajado con guionistas para el mercado francés, español y americano, ¿cuáles son las diferencias entre ellos?

En el mercado americano lo más importante son los plazos, tienes que ajustarte a los plazos de entrega, dando una calidad razonable en ese plazo.

En el francés lo más importante es la calidad, hay que dar siempre la máxima calidad posible, tienes que dar todo lo que puedes en cada página.

El cómic español la ventaja que tiene es que estás haciendo un cómic en el que los lectores españoles van a entender muy bien lo que quieres hacer. Es un público que es muy agradecido porque, acostumbrado como está a recibir cómics hechos para otros mercados, cuando haces tebeos directamente para ellos los reciben muy bien.

¿En cuál te gustaría seguir publicando?

De momento en el mercado francés, porque me siento muy cómodo y me gusta mucho el formato.

¿Por qué motivo abandonaste Les Humanoïdes en Francia y cambiases de editorial?

Por la crisis que sufrió la editorial en el año 2008. Tuvo una crisis financiera importantísima y casi dejaron de publicar cómics. Además mi editor abandonó la editorial.

Poco después me surgió la posibilidad de trabajar con Le Lombard, que es una editorial más importante que Les Humanoïdes, y afortunadamente el editor con el que contacté y empecé a trabajar era de mi generación y teníamos referentes parecidos. Desde entonces trabajo muy a gusto en Le Lombard.

Cada vez sois mas, aunque seguís siendo un grupo reducido, los autores españoles reconocidos por vuestra calidad en el mercado franco-belga,  ¿qué crees que aportáis a este mercado?

Creo que los dibujantes españoles, en su mayoría, damos un mínimo de calidad superior al que encuentran los editores franceses en sus propios caladeros de artistas.

El grupo de todos los dibujantes españoles que trabajamos en Francia estamos enamorados de los cómics y eso se nota en nuestro trabajo. Es tan difícil llegar a ser dibujante de cómics español trabajando allí, que todos hemos superado muchas trabas. Para lograrlo tienes que querer mucho el medio y eso se ve reflejado en nuestro trabajo.

En tu estilo de dibujo, inicialmente muy próximo al manga, se ha producido una clara evolución, lo que en Turo es evidente, donde encontramos escenas de acción muy próximas al manga y diseño de fondos muy próximos al estilo franco-belga. ¿Ha sido premeditada o es una necesidad de las historias?

Empecé muy jovencito en la revista Otaku en el año 1995 y en 16 años trabajando se aprende muchísimo. He ido buscando y encontrando mi propio camino, mi propia forma de hacer las historias.

Estoy trabajando en un mercado como el francés, al que me tengo que adecuar. El mercado francés tiene un ritmo narrativo propio, que se desprende de su propio formato, al que me tuve que acostumbrar.

En cuanto al estilo de los personajes, también, poco a poco, voy viendo que me apetece introducir ciertos rasgos, ciertas facciones, ciertas expresiones, que no son tan propias del manga.

Lo veo como un proceso de maduración personal como creador. No ha sido una imposición, nadie me ha dicho “tienes que cambiar tu forma de trabajar”, sino que ha sido algo que me ha ido apeteciendo poco a poco.

Marisol Hernández.