Diálogos

¡Hola a todos!

La primavera ha llegado y casi no nos hemos dado cuenta. Nosotros seguimos currando sin parar para sacar trabajo adelante. Ya hay un buen puñado de páginas finalizadas que tenemos unas ganas locas que podáis leer y que esperamos que os gusten cuando lo hagáis. Esta semana hemos vuelto a la rutina habitual con el livestream de Lolita, que pasará a limpio unas cuantas páginas del Hilo Enredado este martes a las 18:00.

En cuanto al tutorial de esta semana, volvemos a la creación de guiones para tocar un tema central, un pilar en el que se basan las historias: los diálogos. Resulta evidente decir que, a la hora de crear un manga, los diálogos son uno de los ejes en base a los que se establece el desarrollo de la trama y uno de los principales mecanismos a través de los cuales explicamos cosas a los lectores. Es cierto que hay obras que son muy parcas a la hora de utilizarlo pero resulta muy difícil imaginar un cómic sin ellos, a no ser que tenga un perfil muuuuuuuuuuuy experimental como lo que hace gente como Yuichi Yokoyama (Viaje).

Así que asumámoslo: dependemos de nuestros diálogos, de lo que dicen nuestros personajes sí, pero también de cómo lo dicen. Y es que ese es un error muy habitual que tenemos al hacer un guión: obsesionarnos en el contenido del mensaje que queremos decir pero descuidar en cómo lo expresamos. ¿Lo primero? Por supuesto lo más obvio: cuidar la ortografía. Pero vamos a ello, intentaré daros unos cuantos consejos a la hora de afrontar la forma de crear los diálogos de vuestros mangas:

No todo se debe explicar mediante el texto.

Puede parecer extraño que empiece diciendo esto pero el primer error que solemos cometer es hacer llegar TODA la información a los lectores mediante los diálogos y el texto. Hay que intentar que, sin leer el texto, una página pueda explicarse por sí misma. Puede que no se sepa exactamente qué ocurre o qué se dice pero sí se debe entender todo sin que exista el texto, la sensaciones globales, las reacciones de los personajes, sus sentimientos, etc. Si hacemos que todo se explique por nuestro texto, probablemente el mensaje no cale de manera suficientemente profunda en el lector si no tiene el énfasis de lo que está ocurriendo alrededor.

Pero no solo en eso, a veces a la hora de explicar un contexto social o un universo de fantasía nos centramos en hacer conversar dos personajes entre sí para que expliquen la situación cuando es mucho más efectivo mostrar sus consecuencias, por ejemplo. Muchas veces no hace falta explicar que en un mundo hay una dictadura si podemos mostrar mediante imágenes la estatua de un líder autoritario y el ejército vigilando las calles, por ejemplo.

Otro ejemplo: Pongámonos en la tesitura de que estamos en una oficina, vemos cómo un trabajador empaca todo y lo guarda en una caja con aire apesadumbrado. No necesitamos que nadie le pregunte si le han despedido, ¿verdad?

Cuidado con los excesos literarios

Un diálogo es un diálogo. Nunca tenemos que olvidar de que se trata de personas hablando y muchas veces hacemos hablar de una forma excesivamente literaria a un personaje, quitándole toda credibilidad. Así que nuestro mayor esfuerzo a la hora de hacer un diálogo es asumir que son gente hablando y hacer que lo parezca. Es más, no todo el mundo sabe siempre qué responder a todo y muchas veces la gente duda a la hora de hablar. El objetivo es que todo fluya con naturalidad.

Hay muchas formas de buscar esa naturalidad en los diálogos pero es un requisito indispensable que lo que se lea parezca saliendo de los labios de alguien y no escrito delante de la pantalla de un ordenador. ¿Métodos? Interpreta tus propios personajes mentalmente o incluso físicamente. Imagina cómo es su gestualidad, su forma de ser y otórgales una forma de hablar acorde a cómo son. ¿Cómo saber esto? Mira a la gente que te rodea, analiza cómo son y cómo se expresan y piensa por qué utilizan las palabras que utilizan. Analizar cuanto te rodea es una buena manera de escribir mejor.

– Todo sale de tu cabeza pero no debe parecerlo.

No todo el mundo habla igual, está claro, pero tenemos que tener mucho cuidado de hacer que cada personaje tenga su forma de hablar y, sobre todo, que hable y no parezca que recita lo que le dicta el guionista. Puede que las ideas en un guión salgan de una única cabeza pero tienen que dar la sensación de que son distintas mentes las que idean las palabras y las utilizan. Leer el diálogo de un personaje tiene que ayudarnos a dar claves de su personalidad y ayudarnos a entender cómo no es… pero no por lo que dice únicamente.

Esto también significa que no todos los personajes han de estar de acuerdo, ni tener la misma postura ante algo, ni opinar lo mismo entre sí e incluso con lo que uno mismo piensa. Ellos son personajes, sí, pero han de parecer personas con sus propias particularidades.

Un ejercicio interesante es pasarle los diálogos sin ninguna referencia más a una persona con la que compartas tu historia y conozca a los personajes y preguntarle si reconoce qué frase es de cada uno.

No abusar de las frases con impacto ni de los lemas

Una de las cosas de las que a veces pecamos a la hora de escribir diálogos es intentar que cada frase sea deslumbrante y espectacular. Que todo el mundo diga cosas inolvidables que se queden en la retina de los lectores… y es un error. Incluir frases con impacto está bien pero es un recurso que hay que utilizar con cierto tiento.

Vale, puede que tengamos aspiraciones a conseguir que la cosa quede como Casablanca y que nuestros personajes suelten cosas del tipo “Este es el principio de una bonita amistad” pero, ciertamente, detrás de las frases espectaculares que se convierten casi en citas hay muchas otras que han ido sirviendo de apoyo y avance a la historia para que, en un momento cumbre, se pueda soltar una frase más potente.

A lo que me refiero es que puede tentarnos resultar brillantes y chispeantes en cada frase pero eso, en apenas unas páginas, cansará al lector. Eso no significa que haya que ser hiperrealistas en todo y que no se pueda hacer, al fin y al cabo, pese a que nuestro objetivo sea resultar naturales y en la vida real rara vez se dicen grandes frases, no tenemos que olvidar que, como guionistas, nosotros jugamos a construir una mentira y conseguir que resulte interesante y que la gente que la lea pueda creersela.

– Mi amigo el «Wall of text»

Este apartado en particular fue uno de mis mayores problemas a la hora de empezar a hacer guiones para manga (además de ser demasiado literario). Cuando escribes un relato o una novela, los personajes pueden hablar y hablar durante líneas de texto, explicar al detalle sus puntos de vista y opiniones. En el cómic eso no es tan fácil de hacer.

Es cierto que hay mangas, como BAKUMAN., que tienen gran cantidad de texto en cada globo pero aun así hay que tener mucho cuidado con crear frases muy largas. Salir airoso de algo así requiere ser muy bueno y, con todo y con eso, corres el riesgo de resultar demasiado farragoso. De todas formas, no pasa nada por dividir una frase larga en dos más cortas y separarla en varios globos. Pero hacer que los personajes suelten «chorizos» de texto larguísimos nunca es del todo recomendable.

¿Lo mejor? Quedarse con lo esencial y resumir. No dar información innecesaria: no es necesario que alguien explique cuál es su grupo sanguíneo, su color preferido. No hace falta que cuando argumenten lo hagan citando millones de referencias. El manga es un medio ágil… y eso en nuestros diálogos se tiene que asumir, olvidándonos de los textos con un párrafo de largo.

Ahora bien, una cosa muy clara:

– Todos los diálogos tienen que dar algo de información

No es buena idea hacer que los personajes hablen por hablar sin que nos digan nada. Todos los diálogos tienen que aportar algo al lector. Aunque los personajes balbuceen y no sepan dónde van, o se pongan a hablar del tiempo… es porque nosotros queremos crear esa impresión para explicar que la relación entre ellos es tensa o no saben qué decirse.

Ahora bien, si tus personajes dicen algo… tiene que ser para aportar a la historia o para ayudar a que se comprenda mejor a los que están hablando. Lo peor que se puede hacer es incluir diálogos como relleno sin que la cosa sirva para nada.

Tener claro hacia dónde va esto

Una conversación fluye en una dirección determinada porque los diálogos se van orientando hacia allá. No es recomendable incluir un tema ajeno a una conversación a no ser que haya un motivo para ello en la misma conversación o en el ambiente. Si se hace «a capón» quedará un poco la sensación de que el autor tiene que explicarnos una cosa y no ha sabido cómo introducirlo.

Por ejemplo, si Alex y Marc están hablando de sus libros preferidos, no tendría mucho sentido que se pusieran a hablar automáticamente del número de páginas que tienen que escribir para un concurso. Para llegar a ello, habría que, por ejemplo, introducir que Marc una vez se presentó a un concurso imitando el estilo de uno de esos autores… y de ahí pasar a, «por cierto, ¿cuántas páginas hay que hacer como mínimo?».

La gente cuando habla divaga, sí, pero dentro de esa divagación nosotros tenemos que orientarla para explicar lo que tenemos que explicar sin que parezca muy obvio. Así que todas los diálogos tienen que tener un objetivo y tenemos que planear cómo hacer que llegar hasta él parezca natural.

Cuidado con repetir lo ya dicho

Un error muy común es repetir una información que ya se ha dado, insistiendo en distintos globos de texto en algo que ya se ha dicho. Con un ejemplo lo entederéis mejor. Pongamos que estamos en un combate entre dos luchadores. Uno de ellos señala con el dedo con gesto amenazante a su contrincante y afirma «No tienes nada que hacer ante mi técnica Kage no Kobushi, ríndete ahora mismo» y acto seguido su rival piensa «Mi contrincante va a utilizar el Kage no Kobushi».

Ahora en frío… ¿era necesario hacerlo? No aportada nada a la información inicial a no ser que mostremos en el gesto de él una sensación o añadamos algo como «Ante el Kage no Kobushi tendré que plantearme un movimiento evasivo, es demasiado poderoso». Hay que evitar estas reiteraciones a toda costa… ¡y más aún si nuestro manga va a tener un único tomo!

¡El dibujo también habla!

Puede que el encabezado pueda parecer un poco raro pero… hay una premisa muy importante que hay que tener en cuenta: el objetivo de los diálogos y el texto es añadir información al dibujo… por lo que no hay que explicar lo que ya está dibujado. Y si lo sumamos al anterior apartado…

Me explico: pongamos la situación que un personaje aparece en una viñeta echando humo porque está enfadadísimo y tiene el rostro desfigurado por la ira… JAMÁS deberíamos añadir un diálogo que dijera: «Estoy muy enfadado». Sería redundar y subrayar lo obvio.

Los achaques del «Ser o no ser»

El monólogo es un recurso muy interesante… pero muchas veces tendemos a abusar de él. Si vemos que nuestro personaje está continuamente soltando discursos al aire para que el lector los escuche… es que necesitamos un secundario de apoyo que hable con él y con el que pueda compartir todos esos pensamientos sin que quede tan artificioso.

Si abusamos de que un personaje hable solo acabará pareciendo Hamlet con su «ser o no ser» o podrá ser tomado por un esquizofrénico. Los secundarios están ahí precisamente para eso, para servir de apoyo a los personajes principales y hablar con él. Si puedes hacer que un monólogo se convierta en diálogo… siempre enriquecerá más porque puedes aportar distintos puntos de vista y mayor interacción.

El soliloquio está bien para una presentación, para puntualizaciones… pero no podemos usarlo de forma sistemática. Por ejemplo, en Death Note, pese a que Yagami Light al principio tiende mucho al monólogo… en cuanto aparece Ryuk empieza a compartir con él muchos de esos pensamientos que antes eran simplemente monólogo interior transformándolos en conversaciones e incluso explicándole al Shinigami sus maniobras.

– ¿Por qué me explicas esto si nosotros ya lo sabemos?

Utilizar los diálogos entre dos personajes para explicar algo al lector… tiene una trampa en la que caen incluso en series tan conocidas como CSI. ¿Por qué Grissom y compañía se explican los procedimientos que utilizan una y otra vez durante los años y años que llevan de investigadores? Pues para que la persona que está viendo CSI entienda la razón por la que hacen las cosas.

Es difícil explicar procesos complejos sin usar esto… pero se puede conseguir tratando de naturalizarlos como si se hablaran entre ellos asumiendo que lo hará como la rutina manda… en plan «¡Oh! Hay restos de pólvora en su ropa… bueno, seguro que intenta alegar que no ha disparado y que fueron fuegos artificiales»… pero la verdad es que siempre queda artificial.

Lo mismo ocurre utilizando un secundario que es nuevo en el departamento o similares… es un problema que resulta complicado pero al final siempre aplicamos la misma máxima. No es tan importante mostrar las cosas como son en realidad sino que lo importante es que den una apariencia de credibilidad. Se puede crear una gran conversación donde mucha gente dé su opinión sobre cómo proceder… y que alguna de las posturas sea la que se elija… Es un problema complicado del que es difícil salir aunque no mucha gente lo eche en cara al final.

– No todas las viñetas tienen que tener un diálogo pero…

Nunca es una buena idea incluir diálogos en cada una de las viñetas… pero hacer lo contrario tampoco es una buena idea. Hay que tener en cuenta que una de las maneras en las que se ralentiza la velocidad de lectura cuando una persona lee una página… es por el texto existente en ella.

Por eso no es buena idea hacer que todos los diálogos ocupen solo una parte de un capítulo y que luego haya muchos más silencios y acciones a no ser que se trate de un combate o similares. Es más, si hay muchas viñetas sin onomatopeyas o diálogos el lector probablemente vuele por esas páginas y acabará con la sensación de que todo ha transcurrido demasiado rápido.

Hay que medir el tempo… aunque sea introduciendo conversaciones de vecinos en un vecindario, onomatopeyas diversas… ¿Recordáis las chicharras de Evangelion? Simbolizan el paso del tiempo entre escenas pero no dejan el silencio para que la cosa no vaya tan rápida. Eso sí, si introducís conversaciones «banales» para ralentizar el tiempo… aseguraros que aporta algo que luego os sea útil para la historia.

Probablemente haya más claves a tener en cuenta a la hora de hacer unos buenos diálogos. Yo simplemente os he aportado unos cuantos que me han venido a la cabeza. Si se os ocurren más o tenéis alguna duda, animaos y escribid un comentario. Y ahora vamos a las cosillas que nos habéis hecho llegar.

Empezamos con el fanart. De manos de Carla Luque nos ha llegado esta Alex tan shojo y tan mona. ¡Muchas gracias por enviarnosla! Carla nos ha mandado este blog por si os apetece ver alguna cosilla más suya. Si queréis hacer como ella y mandarnos un fanart, no tenéis más que adjuntarlo en un correo y enviarlo a lolaldea@gmail.com aunque, eso sí, lo no enviéis muy grande para no saturarle la bandeja de entrada a Lolita XD

Ahora vamos los comentarios que habéis dejado esta semana:

Angelcamus, nos da sus mejores deseos con el manga y nos pide un tutorial sobre la ropa.

¡Muchas gracias! Apuntamos el tutorial de ropa a la lista de pendientes 😀

Christian nos hace una reflexión bastante interesante… y sí, probablemente poner las tramas en un manga es un elemento muy importante a la hora de sentir el acabado. Además que es muy complicado encontrar el punto exacto de tramas: Ni muchas, ni muy pocas, ni muy vacío ni muy recargado.

En cuanto al tema de lo tradicional frente a lo digital… realmente es una cuestión de elección de cada uno. Hay gente que se siente más cómoda trabajando en tradicional mientras que otra prefiere el digital. Los acabados son un pelín diferentes pero no hay una gran diferencia sustancial y ambos métodos tienen pros y contras. Lo importante es trabajar de la forma que más sencillo te resulte y disfrutar con el proceso.

AncelTheWolf nos pregunta ¿cuál es el mínimo de tamaño de font que debería usar para un globo de texto?

Realmente depende de la fuente que uses, por lo que no hay un tamaño estandar. Nosotros estamos usando un tamaño de letra 6 con la fuente que utilizamos. Lo mejor sería que imprimieses unas cuantas páginas de tu manga al tamaño real (en el que se imprimiría la obra) y mires si las letras te parecen grandes o pequeñas. También puedes comparar estas impresiones con páginas de otros mangas y ver si los tamaños de letra difieren mucho.

Egumi nos pregunta si es factible poner hasta el margen que piden respetar en negro en lugar de blanco como un elemento para darle una sensación a una escena.

Sí, de hecho si los bordes de la página son negros o con una trama hasta el mismo borde de la hoja, tanto el uno como el otro deben ocupar también el area de sangrado. Así en caso de q se mueva el pliego en la guillotina no quedará un antiestético borde blanco donde debería ir negro.

Matias nos pregunta por un tutorial del genero cyberpunk/sci fi/ o futurista

Sí, Miguel comentó alguna vez de la posibilidad de hacer un tutorial al respecto si le interesaba a alguien XD Ahora que le interesa a alguien pues lo hará en un futuro (Que anda buscando temas que tocar como el de hoy XD).

kam.samagab nos pregunta si es raro no usar tramas más que para la textura de la ropa o para dar énfasis a una escena dramática.

No, no es raro. De hecho, hay autores que no utilizan ninguna trama y que se sirven del rayado, hay autores que utilizan fotografías directamente pegadas… el espectro de posibilidades es tan amplio como los mangakas que hay.

Elige tu estética y la forma en la que quieres trabajar… aunque, eso sí, sé crítico contigo mismo para saber también que cosas de tu estilo te aportan y te hacen especial y que otras al final pueden resultar un lastre.

También nos pregunta si, ya que él utiliza onomatopeyas en japonés, puede añadir fuera de la viñeta en letra pequeña el significado con fin didáctico.

Sí, no hay ningún problema. De hecho, creo recordar que Inma R. en O.U.T utilizaba las onomatopeyas en japonés. Nosotros personalmente preferimos ponerlas en castellano pero, al final, esto es una cuestión de elección y hacerlo de una manera u otra tampoco tiene porque ser negativo. Al igual que los japoneses con su escritura nosotros también podemos usar nuestras letras de igual modo. Es complicado liberarse de la forma tan sumamente mecánica que tenemos de escribir para ver las letras más como dibujos y así poder modificarlas sin que pierdan su sentido a la hora de leerlas. Es interesante ver qué hacen los japoneses, ver qué deforman y qué estilizan y entender como se pueden hacer letras que transmitan tanto visualmente pero que a la vez tengan un mensaje que se pueda leer claramente.

Tanto kam.samagab como Asfalanub nos preguntan si es obligatorio encargarse del blog semanalmente si se gana el concurso. 

Realizar el blog semanalmente es parte innegociable de ganar el concurso. Es una labor exigente ya que tienes que preparar unos contenidos que gusten y útiles cada semana… pero al mismo tiempo, al menos a nosotros, nos resulta muy gratificante leer vuestros comentarios y saber que hay gente ahí que lee lo que escribimos y nos aportan cosas.

Puede parecer un gran peso pero también da muchas satisfacciones.

Camilo nos pregunta si es obligatorio utilizar el ordenador para hacer el manga o se puede hacer de forma tradicional.

No es obligatorio mientras que puedas enviarle las páginas digitalizadas cuando estén terminadas. Es decir, con que escanees con buena calidad tus páginas y puedas hacerlas llegar con un buen acabado, no hay ningún problema en que el manga se realice de forma tradicional.

Blue nos pregunta que, en el caso de ganar el concurso y de que hubiera una productora interesada en hacer un anime del manga ganador , ¿quién tendría los derechos?

Pues… así a bote pronto te diría que seguramente en el hipotético caso de que se quisiera realizar una adaptación animada, el propietario de los derechos sería la editorial. Aunque si te somos sinceros, no es algo que te podamos asegurar al 100%. De todas formas, lo normal suele ser siempre esto. Así es en Japón, en Estados Unidos y en España… así que seguramente los derechos sean de la editorial.

Elemto nos pregunta donde puede conseguir tramas para manga studio online.

En la propia página de Celsys hay bastantes materiales para descargar si tienes el programa original.

Con esto terminamos el post de esta semana. ¡Nos vemos la semana que viene y ya sabéis que nos tenéis por facebook y twitter para cualquier cosa!

6 comentarios

  • Míriam.B dice:

    Muy buena entrada, muy útil!
    Yo soy de las que se lo pasa pipa escribiendo y al final hay más letra que dibujo xDDDDD Además, suelo ser demasiado literaria… Así que estos consejos me van de perlas! Trataré de tenerlos siempre presentes cuando escriba el guión!

  • Elemto dice:

    Muy buena info, va a servir mucho ^^

    Les deseo todo lo mejor con su manga y como ya he dicho antes si lo venden online aseguren mi voto xD

    Mi pregunta de hoy es: ¿como les surge inspiracion, o de donde se basan para los nombres de los personajes?
    _____________________
    Y aparte les pido.. no podrian hacer un tuto para los fondos?? o creo que ya tienen uno… no me acuerdo jeje dejen lo busco.. y de todos modos no borre esto xD

  • Christian dice:

    Como escritor soy tan bueno como fisico nuclear, pero muchas de las cosas que has mencionado Miguel son muy ciertas, muchos de los errores que has escrito los he cometido a la hora de hacer mi historia pero voy trabajando manga a manga para mejorar eso. Habiendo dibujado el primer proyecto que mandaré a NORMA, tengo que decir que los textos marcaron la pauta para hacer los dibujos, la intensidad, los tonos, el ambiente en que se desarrola la historia, los tipos de personajes, todo eso influyo, ahora espero haberlo ilustrado bien XD.

    Que gran peso tienen los dialogos a la hora de dibujar.

    La manera de expresarse es muy importante, como colocamos al personaje a que lo diga, muchas veces cometemos el error de dibujar al personaje con la boca cerrada y diciendo algo (o sea no son ventrilocuos), en este caso se puede omitir algunas veces (tampoco es un crimen) pero ojo con eso, las expresiones que dibujemos también le daran mucho sentido a lo que escribimos, y claro también aplica no redundar imagen y texto.

    Ej: en la situación que nos plantea Miguel sobre un personaje que estan enojado y como él escribia no hay que colocar en el texto «estoy enojado», busquemos más bien la razón por el cuál ese personaje este enojado o si hay algo más allá, ej: al personaje se le extravio una cantidad de dinero pero su enojo no es porque perdio el dinero sino que con ese dinero iba a hacer algo divertido y ahora no podrá. Ojala y esto haya complementado un poco la estupenda entrada de Miguel.

  • Matias dice:

    – Mi cuchara es muy grande.
    – SOY UNA BANANA!!

    Fin del manga.

  • Christian dice:

    Una pregunta: ustedes habian escrito que si se llegaba a ganar las páginas debian entregarse a 1200 DPI, pero como puedo hacer eso si yo trabajo a 600 DPI debido a que es la máxima resolución que puedo trabajar con mi «chatarra».

  • Román dice:

    Hola muy buenas, tengo una duda existencial sobre el tamaño de las páginas. Según las bases comenta: «las páginas deben estar dibujadas a un tamaño proporcional a 11,5 x 17,5 cm (tamaño de impresión final), siendo ilimitado el tamaño máximo del boceto o dibujo original, pero limitado a 23 x 35 cm (más 4 mm de sangre) como máximo para el documento entintado y tramado». Es decir, si yo voy a dibujar sobre un A3 ¿el tamaño máximo en el que puedo trabajar es el que mencionan, 23×35 más los 4mm de sangre, o se refiere a ese tamaño a la hora de entregar las páginas?

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