Entrevista a Oriol Hernández, dibujante de «La piel del oso» y premio al autor revelación en el pasado Salón del Cómic de Barcelona

Si algo ha quedado claro en el pasado salón del cómic de Barcelona es que Oriol Hernández ha empezado en el mundo del cómic pisando fuerte. Ganador del premio al autor revelación por La piel del oso, obra en la que ha dibujado un guión de Zidrou, y ahora ganador del Prix Mor Vran al mejor cómic de género negro, Oriol se ha convertido de la noche a la mañana en un artista a tener muy en cuenta.

Coincidiendo con su visita al salón, nuestra colaboradora Marisol Hernández se sentó con el para hacerle esta interesante entrevista que os presentamos a continuación.

¿Qué supone recibir el premio de autor revelación?

Muchísima alegría, porque hacer La piel del Oso me supuso mucho sacrificio, no debió ser así,  debía haberlo disfrutado mucho más. Ha sido un sueño poder hacerlo, pero me dejé la piel, lo he hecho lo mejor que he podido y ver que el resto de profesionales, que una mayoría de ellos me votaron como autor revelación, ha sido una inyección de moral.

¿Cómo se inicia el proyecto?

Un editor, al que ya había presentado algún proyecto, me puso en contacto con Zidrou. Inicialmente me propone tres posibles guionistas y, como Jordi Lefebre había trabajado con Zidrou, le pregunté y me dijo que tenía que trabajar con Zidrou, me lo recomendó encarecidamente.

Empecé a hacer dibujos y le dije a Zidrou sobre qué quería hacer el cómic. Sobre los dibujos que hice, rápidamente empezó a escribir una historia y me pidió que dibujase otras cosas. A partir de ahí empezamos a dar forma a la historia a través de diferentes e-mails.

¿Por qué una historia de la mafia?

No lo sé, quizás es una pregunta para Zidrou.

Cuando él me preguntó: «¿sobre qué te apetece dibujar?» Lo que le digo es, quiero que hagamos algo de gánsteres y él me contestó: “sabía que me pedirías algo de gánsteres”.

No sé por qué, nunca antes había hecho nada de gánsteres, pero en el momento en que planteó el proyecto, me apeteció dibujar gánsteres y tenía muchas ganas de dibujar viejos y coches antiguos.

Fue algo que me apeteció en ese momento. No sé si había visto a Bernet hacía poco o había leído Torpedo o había visto alguna película sobre la mafia, no lo sé, pero eso era lo que quería hacer.

¿Por qué una historia al tiempo tan personal?

Yo quería hacer viejos y me gusta mucho el rol de los personajes torturados por la vida, quería hacer algo así y mande a Zidrou algunos e-mails en los que le decía más o menos sobre qué me apetecía dibujar. El hizo una parte con lo que yo quería, y otra parte que no era lo que yo esperaba en absoluto.

Por un lado, hay una parte de la historia, con la que me puedo sentir cómodo y con la que me da el caramelito que le he pedido y por otro lado, me da una historia  donde me está obligando a moverme en un terreno en el que no me sentía tan cómodo y que no me apetecía tanto.

Eso es lo bueno de trabajar con alguien, de otra forma no aprendes. Trabajar así te obliga a adaptarte a otros estilos, estilos que no tenías en mente. Yo quería un álbum de abuelos en los años 30 y el me dio eso en medio álbum y en la otra mitad tenía jóvenes en Lipari.

¿Qué te ha aportado Zidrou en la realización de esta obra?

Un montón. No solo por él, porque en el momento de empezar a trabajar con Zidrou, mi visión sobre el cómic también había cambiado. Cuando empiezas a dibujar, lo que primas es el dibujo, los aspectos técnicos del dibujo, pero ya comprendía antes de trabajar con él, que lo importante, es que el dibujo apoye la historia.

Pero trabajando con él es cuando he dado los pasos mas grandes de mi aprendizaje. Zidrou sabe mucho y con cada página aprendes. Solo el guión es una lección magistral.

Hay viñetas que han sido eliminadas. ¿por qué?

Muy pocas y al principio, cuando le estábamos dando forma al proyecto. Empezamos a plantear las viñetas por página y en algunas páginas, en las que inicialmente habíamos decidido incorporar mas viñetas, al darles forma, decidimos que el aspecto gráfico que queríamos darle requería menos viñetas y las quitamos.

Eliminamos viñetas solo en las cinco primeras páginas y solo pasó al principio, cuando estábamos todavía dando forma a la historia. En 62 páginas solo quitamos cuatro o cinco viñetas.

La portada es impactante, incluso en un estilo gráfico diferente ¿Cómo se toma esta decisión?

Quizás la que tiene el cómic no es la que mejor representa la historia, no es la que más refleja lo que se cuenta dentro.

Lo que pasaba con el resto de las propuestas que hice, es que ninguna tenía ese magnetismo comercial. Me preguntaron si necesitaba ayuda con la portada, porque no terminaba de encontrar el punto. Lo que les dije, es que quería hacer una portada que refleje la historia, pero querían una portada comercial y fue fácil.  Poner al Pomodoro en rojo, con una pistola apuntando a cámara, seguro que eso es comercial y esa es la portada que quedó.Pero está claro, que con la cantidad de novelas que hay y la sobresaturación en el mercado de tebeos, necesitas una portada impactante para que vean tu cómic y lo abran.

La historia se mueve en dos etapas temporales diferentes, ¿Cómo decides afrontar cada etapa a nivel gráfico?

La tomo un poquito a lo bestia. No quería hacer algo que ya se hubiera visto, como por ejemplo tratar el pasado con tonos sepia, o cambiar el estilo de la línea. Tampoco quería que fuese algo muy evidente.

Lo que hice finalmente  es: que en el presente siempre hace buen día, siempre hay un día muy luminoso y en el pasado es un día gris.

Se trataba de lograr  que se entendiese que había un cambio. Los días son luminosos y cuando ves que hace un mal día, sabes que estás en el pasado.

personajesHay otro aspecto gráfico muy relevante y es el diseño del Pomodoro, que difiere de todos los personajes ¿Por qué ese diseño?

No tiene una historia demasiado complicada. Estaba un día en un estudio trabajando con los amigos y había un cómic de Mignola; me puse a copiar una cara del Drácula, y me salió algo muy parecido a lo que es el Pomodoro y cuando escanee el dibujo para pintarlo, recordando que estaba basado en un dibujo de Mignola, lo pinte de rojo, no sé si porque era Drácula o porque me recordaba a Hellboy o por otra razón. Llevado por el inconsciente, acabé dibujándolo así.

Otro aspecto gráfico muy relevante son las cuencas de los ojos del protagonista, la forma en que lo dibujas impacta ¿por qué esa decisión?

La verdad es que no me lo planteo. Cuando en el guión aparece que le han arrancado los ojos, le dibujo sin ojos y  ya está. Lo podría haber hecho con color o poniendo carne, pero en ese momento decidí ponerlo en negro. Impacta porque no sabes lo  que hay, es como estar mirando y no ver, y  esa parte que no se ve la pone el lector.

Es lo que estoy aplicando en el nuevo cómic cuando no hay algo, como el alien en el octavo pasajero, en que al alien solo se le ve una vez, la mayoría de veces es solo una parte de él o una sombra,  Cuando no lo muestras da mucho más miedo que cuando lo muestras.

Has participado en diferentes películas de animación ¿Qué te ha aportado este trabajo a la hora de realizar cómics?

La primera vez que utilicé una tableta gráfica, fue trabajando en animación y todo este tebeo está pintado con tableta gráfica. También aprendí mucho de todos los compañeros que conocí allí, Jacobo, David, Carlos Ruano, Toni Santamaría, Alfred…

De hecho, para mi trabajar en animación era un medio en el que aprender, para después aplicarlo a la realización de cómics.

Seguía un poco los pasos de Enrique Fernández, quien sabía que había pasado por Filmax y me dije a mí mismo, probemos por este camino que ya existe, para ver si yo también lo puedo recorrer.

¿Cómo se ha recibido en Francia esta obra?

Ha tenido muy buena crítica y varias nominaciones a premios muy importantes, de hecho hoy me he enterado que nos han dado uno.

Zidrou ya tiene un público hecho, que compra tebeos porque son suyos y también hay publico que compra la marca Dargaud, es tener mucha suerte hacer un primer trabajo con Zidrou y con Dargaud. Mucha gente que ya va a pasar de prejuicios con el dibujo, cuando ven que es de Dargaud y de Zidrou, solo por eso se lo van a leer.

Ha funcionado. El poner toda la carne en el asador, ha servido para que la historia se entienda, el esfuerzo realmente ha merecido la pena, incluso te puedes olvidar del dibujo y eso es lo mejor que te pueden decir, que da igual si el dibujo es bueno o malo, porque el lector se centra en la historia y se olvida del dibujo, el dibujo sobre todo ayuda en la narración de la historia.

En el siguiente quiero que el dibujo funcione también como pequeños cuadros, pero que no pierda el sentido narrativo del cómic, que el propio dibujo te vaya contando, que vayas leyendo sin detenerte demasiado, que el dibujo siga la narración. Aunque sí que es bonito, que en una segunda lectura, al margen de la historia, puedas recrearte en los dibujos.

Para el primero me daba un poquito de miedo ser excesivo con la narración o en algunos aspectos gráficos, porque había tenido un proyecto anterior frustrado, que no conseguí vender, en el que había puesto muchísimo color y más atmósfera.

Para el segundo estoy probando e intentando arriesgar en eso, haciendo viñetas mucho mas pictóricas, pero que sigan siendo narrativas

¿Con qué otros guionistas te gustaría trabajar?

Me gustaría escribir mis propios guiones algún día. De hecho primero empiezo a trabajar con guionistas porque quiero aprender de ellos, pero cuando encontré a Zidrou, no me lo imaginaba.  Lo primero que hago es leer  la historia que ha escrito y quedo  encantado con lo que hace, me gusta muchísimo y es un lujo trabajar y aprender con él. Si que sé que algún día me gustaría escribir, pero por el momento no me planteo nada mas que lo que estoy haciendo.

Eres profesor en la Escuela Joso ¿Qué consejos das a tus alumnos?

Que disfruten, que no sufran, que no tengan miedo, porque muchas veces se sufre cuando te pones a dibujar, pensando que no lo haces suficientemente bien y no es bueno, esa es la razón  por lo que la mayoría dejan de dibujar.

Lo que  les digo es, que simplemente disfruten, que se centren en cual es el lenguaje. Muchas veces se priman los aspectos técnicos cuando se dibuja y se olvidan que lo que están haciendo es contar cosas, que lo que han de hacer es contar historias. No es tan importante si han hecho una mano bien o no, que eso siendo importante, viene luego, lo primero es conectar, saber que están utilizando un lenguaje con el que van a narrar historias, tanto si pintan como si dibujan.

Intento sacarles de la cabeza lo de las bambas que corren mucho, primero tienes que entrenar y luego ya te pondrás unas bambas especiales, ya irás a los aspectos técnicos para mejorar, pero sobre todo, sé consciente de lo que haces y disfrútalo, sino no tiene ningún sentido.

Se dice que para vivir del cómic hay que entrar al mercado francés ¿tú ya lo has conseguido?

Con excepción de una clase semanal en la Escuela Joso sí, soy un poco lento todavía, pero se puede vivir del cómic, a lo mejor no puedes comprarte unas gafas nuevas, pero sí puedes vivir

¿Próximo proyecto?

Va a ser una historia ambientada en el Medievo, un cuento clásico, que habla sobre el miedo a la muerte y lo que estarías dispuesto a hacer para esquivar esta cita ineludible. Al protagonista se le plantea la posibilidad de la vida eterna, pero ha de pagar un precio.

 

La piel del Oso
Zidrou, Oriol
Formato: Cartoné
24 x 32 cm, 64 pág., Color
ISBN: 978-84-679-0914-2
PVP: 16,00€

 Ya a la venta

Para descubrir más cosas interesantes acerca de la obra, así como un adelanto de la misma visita el minisite de La piel del oso.

oriolhernandez.blogspot.com.es

 

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