Tags ‘Sin City’
Norma Editorial publicará el 29 de agosto Hard Boiled de Frank Miller, una historia de violencia e identidad que dio paso a Sin City.
.
Primero fue 300, luego Sin City y ahora llega para coronar los títulos de este autor esta re-edición de “Hard Boiled”, una historia de violencia pero también de búsqueda de la verdad que tuvo muchos problemas para publicarse en Estados Unidos por su alto contenido polémico.
El primer trabajo de Miller lejos de las grandes editoriales del Mainstream americano dio sus frutos en esta obra, cuyo protagonista, Nixon, es un robot que descubre de repente que no es humano y que decide tomarse la justicia por su cuenta.
Hard Boiled es una adaptación libre del libro de Philip K. Dick “ La Hormiga mecánica” con tintes de Blade Runner, Terminator y Akira que nos ubica en una sociedad adicta al sexo, la violencia y el “fast food” Una sociedad completamente paranoica, con una estética Ciberpunk.
Esta obra que Frank Miller tiene idea de llevar el cine como 300 o Sin City, saldrá a la luz en una edición de lujo con diversos extras como un desplegable a semejanza del original que publicó Dark Horse y que tan buenas críticas tuvo por parte de la prensa especializada.
Definitivamente, Norma Editorial apuesta fuerte por Frank Miller y él se siente como en casa. Marc Galante
Después de 300 y Sin City Miller ha relanzado su carrera cinematográfica. The Spirit será su prueba de fuego como director en solitario. ¿Pero donde quedan sus cómics?

Frank se inició en el mundo del cómic con 19 añitos, en 1978. Rápidamente entra en Marvel. Su Daredevil de los ochenta es de esas obras que pasan a formar parte de la historia del 9no arte. Él creó y mató a Elektra, y también nos mostró sus mejor momento, Elektra Assassin. En Dc tampoco se quedó corto, allí creó lo que para muchos es la historia definitiva del murciélago, El regreso del señor de la noche. Los 90 empiezan con Elektra Love and war, una de esas obras difíciles de encontrar pero que debería estar en la estantería de todos. Y a partir de aquí la locura y la genialidad: Martha Washington, Hard Boiled, Sin City, 300 y un largo etcétera. En esta época se nos confirma como uno de los grandes, se suelta y nos deja sus mejores perlas. (más…)
Este mes aparece Sin City. El dur Adéu. Primera traducción de la mítica serie de Frank Miller al catalán.

A estas alturas, presentar el primer volumen de Sin City, The hard goodbye puede parecer absurdo. Todos conocemos, hemos leído e incluso visto la película basada en este cómic, y por lo tanto sabemos que es y que representa. (Si no lo sabes, no lo has leído, o ni siquiera has visto el film, deja de leer este post y consigue un ejemplar de Sin City, porque te estás perdiendo lo mejorcito de lo que se ha publicado estos últimos años.)
Pero en realidad no es absurdo, ya que no se trata de El duro adiós, sino de El dur Adéu, la traducción al catalán de esta imprescindible obra. Por primera vez, que yo sepa, un texto de Miller se traduce a esta lengua, y eso es de agradecer, no sólo como es obvio por los que la leemos habitualmente, sino también para todos los demás. Pues sin duda el cómic es cultura, y si queremos que se le respete como tal, hay que hacerlo llegar a tanta gente como sea posible, y en tantos idiomas como sea posible. (más…)
Hace mucho tiempo que los cómics sobrepasaron el papel, buena prueba de ello son las películas, adaptaciones televisivas y el montón de merchandising que le rodea.
No nos engañemos, los auténticos fans del cómic nos gastamos tanto dinero, o más, con nuestros “tebeos”, que en algunas ocasiones tenemos repetidos más de dos y tres veces (ediciones en grapa, volúmenes recopilatorios, cartoné, ediciones absolute…), como en todo el merchandising que les acompaña. ¿Cuantas camisetas hemos visto por la calle? ¿Cuantos posters hemos conseguido en los salones del cómic? Chapas, carteras, juegos, Dvd’s, videojuegos, joyas, figuras de acción, peluches, figuras de resina, y un largo etcétera.

Hoy quisiera hacer hincapié en el merchandising relacionado con el vestir: camisetas, gorras, y complementos por ejemplo. Personalmente recuerdo cuando de pequeño conseguí mi primera camiseta freaky, una de Spiderman, importada directamente de USA (porque aquí era casi imposible conseguirlas), y claro con un talla americana (una M era como una XL). Me venia enorme, pero yo la seguía llevando con orgullo. ¡Y ahí está el tema! ¿Como puede ser que muchos de nosotros, como mínimo durante un tiempo, lleváramos, con mucho orgullo, unos trapos que nos venían grandes, y que en muchas ocasiones estaban mal diseñados (por no decir que eran feos)?
















Google
Bloglines
Mi Yahoo!
Windows Live